martes, 19 de agosto de 2008

hasta el fin del mundo..



Sara salió de casa. Tal como había acordado con Lucas cuando estaba a dos manzanas de la comisaría le hizo una llamada perdida. Esa era la señal. Su señal. Siguió caminando con paso ligero, no podía detenerse o todo su plan se iría por la borda. Pocos minutos después llegó a comisaría. Se encontró con Aitor en la entrada y estuvieron hablando hasta llegar a los vestuarios. Allí Aitor fue a cambiarse y Sara con la excusa de tener que hablar con su abuelo se despidió de él. Luego, fue hacia el despacho de su tía Silvia. Miró el reloj. Las 9.4o de la mañana y su tía Silvia solía llegar a las 9.5o. Tenía 1o minutos. Subío las escaleras corriendo, entró rápidamente y, tal como la había dicho Lucas, en el tercer cajón de la izquierda, debajo de el cuaderno verde había dos pistolas sin registrar. Se suponía que no tendrían que utilizarlas pero no estaba de más tomar precauciones. Salió de allí, y se dirigió a la entrada. Ahora, sólo quedaba esperar.

Lola se dirigió a la habitación de su hija para hacerla la cama. Estaba de buen humor, parecía que las cosas volvían a la normalidad (o eso pensaba ella). Por fin habían tenido una pequeña tregua. Una tregua que no duraría apenas más que unos segundos. Al entrar en la habitación de Sara, encima de la cama vió un papel en el que ponía; "Para Lola y Paco". Era inconfundible. Era la letra de Sarita. Lola se temió que aquello había sido una despedida. En ese momento, Paco volvió a entrar en la casa, se le había olvidado coger unos papeles del caso que estaban investigando. Fue en dirección a su habitación, ya que guardaba allí sus papeles. Pero al pasar y ver a Lola leyendo la carta sin pestañear, temió que algo no iba bien. Cuando ambos terminaron de leer la carta, se abrazaron. Ambos se temían que un día u otro pasaría y al fin, ese día, había llegado.

Lucas estaba desesperado. Había elegido mal momento para acercarse a la comisaría de San Antonio. Había un atasco como no había visto nunca. Mandó un simple mensaje a Sara. Estaría allí en 5 minutos. Por lo menos eso esperaba. Por fin arrancaron los coches que tenía delante, y ahí se alzó el edificio de la comisaría de San Antonio. Vió a Sara esperando, en la entrada. En cuanto vió su furgoneta se la iluminó la cara. Llegó y se acercó lo suficiente a la acera para que Sara pudiese subirse a la furgoneta.

De repente, Paco, Lola y Mariano aparecieron. Lucas pensó que aquello era una complicación para marcharse, pero enseguida comprendió que no. Había ido hasta allí para despedirles. Paco, se acercó a Lucas, lo abrazó y únicamente le dijo: "Lucas, gracias por todo. Pero cuida muy bien de mi niña". A todos se les llenaron los ojos de lágrimas. Cuando acabó la sesión de besos y abrazos, Sara y Lucas subieron a la furgoneta, dijeron adiós a su familia y se encaminaron a la carretera que se dirigía al norte.

Después de un rato, cuando salieron de Madrid, Sara preguntó a Lucas que si ya había decidido una ruta.

Se fundieron en un abrazo,
Y simplemente él la contestó:

"Sara, mi niña, contigo, hasta el fin del mundo."


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Espero que os haya gustado mi relato, no es gran cosa pero para ser el primero..jeje

un besoo

maRiina

2 comentarios:

Unknown dijo...

PRECIOSO!! Me a encantado, a ver si te animas y pronto haces otro. Por ser el primero te a quedado de maravilla.

Besos

**¡¡ ErikA! !!** dijo...

pues me ha gustado si señora!! tienes arte chikilla!! y eso que es el priemro eh¿¿

cuando le cojas el tranquillo a esto no veas!! ni shespeare jeje!!

haber si nos regalas mas a menudo relatitos de estos que me encantan!!

1besito guapisimaaaaa muackkk :)