No quiero más noches solitarias en la barra de aquel bar, con la cabeza metida en una nube de humo pensando en todas las cosas que quedaron por decir. No quiero más miradas vacías de ti, vacías de tus ganas, vacías de toda tu risa. Porque no hay nada peor que un domingo de resaca sin tu risa, sin tus ganas de volver a salir y bebernos la noche y comernos el mundo. Y que las frases que me digas sean tan absurdas que por cada palabra que me digas te regale una y otra carcajada. Que la risa inunde tu vida y las lágrimas estén presentes. Que, aunque te cueste, las lágrimas sean compañeras, compañeras de la noche y de la risa. Que por todo lo que hiciste te den tu recompensa. Que tus ganas de comerte el mundo no salgan todas a la vez, sino que las guardes, para cuando estes conmigo. Para que entre tus ganas y las mías volvamos a gritar al viento que no hay nada mejor que vivir la vida contigo.
Pégale un bocado a la vida.

1 comentario:
Genial eso de compartir las ganas y unirlas para que sean mas grandes :)!
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